Colegio Mayor Argentino
El Colegio Mayor Argentino de la Ciudad Universitaria de Madrid

Antecedentes

La idea de la creación por parte de la República Argentina de un Colegio Mayor en Madrid nace en 1947, siendo Presidente de la Nación Juan Domingo Perón, coincidiendo con el Protocolo firmado por aquel entonces entre los gobiernos de Argentina y España.

Recién en 1964, siendo Presidente de la Nación Arturo Illía, el Ministerio de Educación a través de la Dirección Nacional de Arquitectura Educacional, con el patrocinio de la Sociedad Central de Arquitectos, llama a concurso de anteproyectos para la construcción del edificio del CMA en el predio concedido por el Gobierno de España a título gratuito y por tiempo indefinido, emplazado en la Ciudad Universitaria de Madrid.

Resultan ganadores del concurso convocado los arquitectos argentinos Horacio Baliero y Carmen Córdova quienes tuvieron a su cargo el Proyecto Definitivo y la Dirección de Obra, siendo acompañados en esta última por el arquitecto español Javier Feduchi, como Director facultativo.

Finalmente, el Colegio Mayor Argentino "Nuestra Señora de Luján" es inaugurado el 22 de Octubre de 1971, quedando adscripto a la Universidad Complutense de Madrid y el único Colegio Mayor para graduados de los 42 que hoy existen en la Ciudad Universitaria de Madrid. Su finalidad consiste en proporcionar alojamiento con manutención completa a graduados argentinos y españoles -se admiten de otras nacionalidades- y de cualquier otra nacionalidad que realicen actividades de postgrado en instituciones españolas como maestrías, doctorados, investigación, docencia, oposiciones, intercambio, cooperación, etc. Asimismo, se constituye en un centro de difusión cultural, científico y académico de Argentina con el fin de afianzar en dichas áreas las relaciones con España.


Un exponente de la arquitectura moderna

El edificio del Colegio Mayor es un referente destacado del patrimonio del Movimiento Moderno argentino que, estando emplazado en otro país, se erige además como embajador de alta calidad de la producción arquitectónica nacional del período. Como tal, es profundamente apreciado y valorado por la comunidad arquitectónica y cultural nacional e internacional, ha sido ampliamente publicado y reconocido, y en 2004 ha sido incorporado al registro internacional del DOCOMOMO (International Committee for DOcumentation and COnservation of buildings, sites and neighbourhoods of the MOdern MOvement).

Su particular implantación en arco de círculo, adaptándose a las características del terreno, y la original aplicación del sistema de construcción tradicional para responder a las necesidades funcionales y expresivas de un edificio del siglo XX, lo convierten en un ejemplo claro de cómo los principios internacionales del Movimiento Moderno en arquitectura fueron adoptados y reformulados por los profesionales de nuestro medio con alta calidad y efectividad.

En la actualidad, el edificio sigue cumpliendo con la función de residencia y centro de actividades culturales, para la cual fue proyectado, y sigue manteniendo la fuerte impronta expresiva que sus autores le imprimieron. No obstante, el paso de los años se evidencia en algunos desajustes y deterioros sobre los que esta Dirección ha impulsado e iniciado el proceso de decisiones administrativas para asegurar su correcta conservación y puesta en valor, con la aprobación y el apoyo de las actuales autoridades del Ministerio de Educación de Argentina quien solventará los gastos necesarios que se requieran.

De todas formas, por encima de estas marcas signadas por el tiempo, el edificio sigue plenamente operativo, mantiene gran parte de su equipamiento original, diseñado ex profeso, y, digno de recalcarse, sigue siendo punto de visita obligado para los interesados en el patrimonio arquitectónico moderno internacional provenientes tanto de España como de Argentina así como también de otros países. En este sentido, es habitual que nos visiten estudiantes y profesionales de la arquitectura de los más diversos orígenes para tomar notas, dibujar y/o fotografiar sobre todo las fachadas del edificio, aunque también su interior, en particular, sus amplias habitaciones con balcones terrazas y vista al amplio parque propio.

Su importancia testimonial es relevante, su utilidad sigue vigente y se considera que su extraordinaria calidad urbano-arquitectónica, cultural y funcional, justifica los esfuerzos necesarios para su mantenimiento y preservación. Se trata de sostener un testimonio único e irrepetible del patrimonio arquitectónico moderno y que tan bien representa a Argentina.


Aporte a la formación de postgrado

En los casi 40 años transcurridos desde su creación, en el CMA residieron aproximadamente 14.000 graduados universitarios de las más diversas profesiones: ingenieros, abogados, médicos, arquitectos, sociólogos, economistas, historiadores, químicos, matemáticos, etc., así como también profesores e investigadores de las ciencias sociales, médicas, naturales y humanidades.

Del promedio de 350 residentes anuales, el 60% en promedio son argentinos -generalmente con estancias más cortas que el resto-, el 30%, españoles y el 10% restante de otras nacionalidades, sobre todo, de países hermanos latinoamericanos; el resto proviene de países europeos, africanos y asiáticos.

Es de hacer notar, que la mayoría de los residentes españoles en el CMA corresponde a opositores -graduados provenientes de toda España que se preparan para presentarse a oposiciones con el objetivo de ingresar al Estado- y que suelen hospedarse por varios años dada la rigurosa selección a la que se presentan. A un promedio de 3 a 4 opositores exitosos por año, por el CMA en estos 40 años, alrededor de 140 profesionales españoles han logrado superar exigentes y sucesivos exámenes de admisión y hoy son abogados de Estado, jueces, fiscales, diplomáticos, notarios, inspectores de hacienda o trabajo, secretarios judiciales, etc.

Relación con las universidades de Madrid
Referente del arte y la cultura

Numerosos escritores, artistas plásticos, compositores, músicos, cantantes, y actores han pasado por el CMA en todos estos años, pudiendo exponer sus obras y sus artes en nuestra Sala de Exposiciones que recorre todo el subsuelo del frente del edificio o en el Auditorio con capacidad para 150 personas. Este último, ha proporcionado el mejor marco posible para representaciones teatrales, conferencias, actuaciones, festivales, presentaciones de libros, encuentros académicos o institucionales, conciertos y, por último, proyecciones de películas argentinas con el patrocinio del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) del cual el CMA es sede institucional.

Borges, José María Rosa, Ernesto Sábato, plasmaron con su paso por el CMA la presencia de la cultura argentina en tierra española, así como Camilo José Cela y Julián Marías fueron dignos representantes de las letras y la filosofía de España en este espacio argentino de la ciudad de Madrid.

En el campo musical, por mencionar algunos, Los Chalchaleros, César Isella, Juan Falú, Lito Nebbia, Rubén Juárez, tuvieron ocasión de presentar su repertorio ante emocionados compatriotas que disfrutaron de veladas inolvidables.

En cuanto al teatro se refiere, nuestro Auditorio (aforo: 150 personas) es y ha sido apropiado escenario para el ensayo y/o estreno de obras teatrales que siempre se ha puesto a disposición a título gratuito para esta finalidad. Ejemplos de ello, son los diversos grupos de teatro vocacional de diferentes Facultades de la Universidad Complutense, los integrantes de Teatro x la Identidad y el elenco argentino español de la versión teatral de “Esperando la carroza” que ensayó durante varios meses y, finalmente, estrenó la obra previo a su puesta en escena en el circuito.

El CMA es sede del Instituto Español Sanmartiniano y el Instituto Español Almirante Brown en los que por años compartieron estudios e investigaciones especialistas e historiadores tanto argentinos como españoles.

Como prueba de sus afianzados vínculos con la comunidad madrileña, el CMA participó desde su inicio en el año 2006 de “La Noche en Blanco de Madrid”. Organizada por el Área de Gobierno de las Artes del Ayuntamiento, La noche en blanco de Madrid forma parte de la red Noches Blancas Europa, integrada también por París, Riga, Roma y Bruselas. Se trata de una cita cultural común, que pretende acercar las expresiones más novedosas del arte contemporáneo a los ciudadanos, de manera amena y festiva.

La postproducción de las películas "Iluminados por el fuego" (Premio Goya español) y "El Che" dirigidas por el argentino Tristán Bauer, motivó un efectivo aporte del CMA ya que albergó en su sede a modo de cooperación, tanto a su director como a su equipo durante todo el tiempo que demandó esa etapa previa al estreno.


Recuperando la identidad

El CMA alberga en su sede a la Red Argentino Europea por el Derecho a la Identidad, donde dispone de una oficina y teléfono asignados de forma exclusiva. Abuelas de Plaza de Mayo y la COmisión NAcional por el Derecho a la Identidad (CONADI), han organizado esta Red para orientar a los jóvenes que dudan sobre su origen y que, residiendo en España o en el resto de Europa, podrían ser hijos de argentinos desaparecidos durante la última dictadura militar (1976-1983). Se trata de un compromiso institucional del Ministerio de Educación a través del CMA, a fin de colaborar activamente en la dilucidación de un doloroso capítulo de la historia reciente de nuestro país.


Conectados con el mundo

En los últimos años se ha dado particular impulso al sitio de Internet del CMA con servidor propio: www.cmanslujan.com. En efecto, a través de constantes campañas de difusión de nuestras actividades hemos logrado que, en épocas de postulación a plazas, alrededor de 100 visitantes diarios pueden consultar los requisitos y cumplimentar todos los trámites necesarios para ingresar. Por otra parte, toda la actividad cultural y de extensión comunitaria del CMA también se incorpora a nuestra página, lo cual permite una continua comunicación y consultas al interior de diversos colectivos argentinos y españoles que nos visitan, se interesan y participan en este tipo de actos.


Fraterna amistad argentino-española

Durante estos casi 40 años de existencia del Colegio Mayor Argentino se fueron desarrollando permanentes lazos de convivencia tanto en los ámbitos académico e institucional como en el simple transcurrir de la vida cotidiana en la Ciudad Universitaria de Madrid. Con motivo del 25° aniversario del CMA, recibimos la visita del, por entonces, Rector de la Universidad Complutense de Madrid, D. Rafael Puyol. Recordar sus palabras, que se transcriben a continuación, nos permite mostrar un tangible ejemplo de la estrecha relación que se fue cimentando entre argentinos y españoles a partir de la creación del CMA. Representan un digno cierre de esta reseña:

Agradezco al señor embajador y a la señora directora del colegio su invitación a este acto académico de aniversario. Esta efemérides es, al tiempo, una espuela para la memoria y un acicate para la esperanza. Efectivamente, es difícil que en conmemoraciones como ésta no se agolpen los recuerdos y es improbable, también, no sentir algún pregusto del futuro que "nunca se anima a ser presente del todo sin antes ensayarse y ese ensayo es la esperanza", como me decía ayer mismo Borges en la página 11 de "El tamaño de mi esperanza",. Por comenzar por los recuerdos, puedo decir que hace 25 años yo tenía 25 años y empezaba apenas mi carrera docente. Por aquel entonces los astronautas norteamericanos David Scott y James B. Irwin recorrían durante 18 horas la luna en un "jeep lunar". Idi Amín se incorporaba a la historia universal de la infamia derrocando al presidente de Uganda; Gran Bretaña adoptaba el sistema métrico decimal, Neruda recibía el premio Nobel y Alejandro Lanusse era designado presidente de la República Argentina mientras aquí en Madrid, en la quinta "17 de Octubre", Juan Domingo Perón recibía, después de 16 años, los restos de su esposa difunta Eva Duarte. Hace 25 años, en fin, pasaba la vida por las hojas del calendario y la muerte también pasaba: moría el filósofo Marcuse, el trompetista Louis Armstrong, la modista Cocó Chanel y el compositor Stravinski. También morían Lin Piao y Kruschef. Y nacía este Colegio Mayor para dar hospitalidad a alumnos argentinos y españoles de postgrado. Por cierto que su emplazamiento inicial iba a ser el que ahora ocupa la Casa de Brasil, por lo que los arquitectos Horacio Baliero y Carmen Córdova tuvieron que revisar su proyecto para adaptarlo a su definitiva ubicación en esta calle que evoca el nombre del héroe gauchesco por excelencia cuya peripecia de "ida" y "vuelta" refiere también el paso del tiempo y su influjo sobre el alma de las personas.

Pues bien, el tiempo ha pasado y aquí estamos para conmemorarlo, es decir para recordarlo todos juntos. Recordar -re-cordis- es volver a pasar las cosas por el corazón. Por aquí han pasado muchos centenares de postgraduados de Argentina y de España para preparar oposiciones, desarrollar trabajos de investigación o seguir cursos de tercer ciclo. En cualquier caso, para machihembrar la percepción de lo argentino y de lo español. Del 23 al 28 de Abril de 1973 aquí se instaló Borges que, además de dar a la literatura universal páginas inmortales, acuñó la mejor definición de lo argentino que yo conozca. "Si existiera en el cielo un arquetipo de lo argentino" -escribió Borges en 1964- "uno de los atributos de ese arquetipo es la hospitalidad, la curiosidad, el hecho de que de algún modo somos menos provincianos que los europeos; es decir, nos interesan todas las variedades de la geografía y de la historia, del espacio y del tiempo. Y esa tendencia argentina a ver el universo y a ver no sólo lo que ocurre aquí ahora, sino lo que ocurrió en otras partes, lo que ocurrirá en todas partes es el rasgo principal".

Algo tuvo eso que ver con el nacimiento de este Colegio Mayor, pero fue la amistad entre Argentina y España la que propició este enclave argentino en el barrio más universal de España. En este trozo de Argentina en la Ciudad Universitaria tenemos derecho a sospechar todos los episodios de que se sirve la vida para manifestarse, pero, desde luego, podemos dar por descontado el episodio de la amistad. Cuántos residentes han hecho de esta casa su casa por unos meses o por unos años habrán tenido, sin duda, ocasión de convocar alrededor suyo algunas de las cosas mejores de la vida: la amistad, el provecho y los libros. Un Colegio Mayor es, especialmente, el lugar de encuentro entre la amistad y los libros. Es, por lo tanto, el más sagrado de los espacios profanos.

Señoras, señores: quiero felicitarles y felicitarme por este cumpleaños, pero manifestarles, también, lo que no por sabido puede ser obviado, es decir, el sentimiento de alegría y de satisfacción que a la Comunidad Complutense le produce saber que ustedes son una parte de nosotros que, como querría Borges, nos hacen sentirnos más importantes a fuerza de más universales y, por lo tanto, más universitarios. Los argentinos, invocando el nombre de la virgen de las Mercedes o de Nuestra Señora de Luján hicieron del más despoblado y perdido de los territorios del poder español la primera de las repúblicas latinoamericanas y construyeron un honesto y culto país de clase media. Los españoles no podemos por menos de sentimos orgullosos de su peripecia y de los nombres que la evocan desde las neblinas de la historia o de la leyenda. Nombres como los de San Martín, Martín Fierro, Evaristo Carriego, Sarmiento, Macedonio Fernández, Lugones, Ingenieros, Güiraldes, Gardel, Discépolo, Ocampo, Mújica Lainez o Sábato. Todos ellos y otros tantos a los que no alcanza ahora mi memoria son totémicos referentes de Argentina en todo el mundo, como lo son la pampa, el gaucho, el arrabal y el tango... Pero en la Universidad de Madrid otro modo de decir Argentina es decir Colegio Mayor Argentino “Nuestra Señora de Luján”.

Patrimonio Arquitectónico

El edificio del Colegio Mayor Argentino "Nuestra Señora de Luján" fue distinguido como Patrimonio Arquitectónico de la ciudad de Madrid conjuntamente por la Fundación Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid y la Fundación Caja Madrid.

Estas instituciones suscribieron un convenio de colaboración para significar, con la colocación de placas conmemorativas, un total de cien edificios.

El edificio del Colegio Mayor Argentino es el fruto de un Concurso de Anteproyectos convocado por la Dirección Nacional de Arquitectura en 1964. El proyecto definitivo se terminó en 1966.

Los arquitectos argentinos Horacio Baliero y Carmen Córdova ganaron el concurso y dirigieron la obra.

Al acto de entrega de la placa concurrieron Ricardo Aroca, Decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, y Carlos María Duhalde, Consejero de la Embajada Argentina en España.


Placa Patrimonio Arquitectónico